Como decía en la página de inicio, me llamo Axel y este es mi blog en español. Como Groucho Marx, si no le gusta, tengo otros.
¿Por qué Región 4?
Hace algún tiempo la industria del cine creyó que podía controlar el mundo poniéndole candaditos a los DVDs en forma de códigos de región.
Estos códigos hacían que un disco comprado en, digamos, Estados Unidos, no pudiera reproducirse en Latinoamérica, tu reproductor se negaba a leerlo. La idea era controlar cuándo se estrenaba una película, en cuánto se vendía y hasta qué versión del contenido podía ver cada quién.
En papel sonaba perfecto, me imagino. En la realidad, fue nada más otro ejemplo de una bola de señores rancios de corbata creyendo que podían decidir lo que hace el resto del mundo con los dispositivos que ya pagó.
Obvio, nunca funcionó. Aparecieron códigos secretos para desbloquear los reproductores con el control remoto, parches de software, etcétera. Eventualmente los fabricantes empezaron a vender reproductores multirregión. Porque la historia de la tecnología está llena de intentos por controlar a los usuarios, pero la historia de los usuarios está llena de formas ingeniosas de pintarles el dedo.
La Región 4 era Latinoamérica y el Caribe.
De mí
De mí nunca sé qué decir. Tengo 48 años, vivo en Hermosillo, México, con mi pareja y mis dos hijos (y dos gatos y una perra a los cuales adoptamos en un momento de sensibilidad y romanticismo, acción de la que me arrepiento cada vez que tengo que limpiar el arenero y cortarle los hilos sueltos a mi sillón favorito).
Me dedico al software desde siempre. Diseño y front-end. Me enamoré del internet a primera vista en 1996 y tuve la fortuna de construir una carrera y una vida a partir de eso. Empecé jugando y 30 años después sigo jugando. No le digan a nadie.
Me gusta cocinar, hornear pan y postres, leer, y ver TV. Siempre digo que el secreto para disfrutar algo es no volverse experto en ese algo, pero de todos modos me obsesiono profundamente con cualquier cosa que me guste.
Mi propósito de este año es aprender a aceptar la incomodidad. No tolerarla, no soportarla, sino aceptarla como algo inevitable.
Más acerca de mí en mi sitio principal, axel.mx, en inglés.